
Guapa, elegante, distinguida, discreta, reservada y cariñosa. Viene de buena familia y es culta. Es una mujer del hogar, dedicada a su familia: es lo que la hace sentir plena. En su juventud siendo esposa de Samuel, sucumbiendo a la pasión, se convierte en amante de Antonio Lombardo, a quien ama sinceramente. Se embaraza de él y al saberlo, Samuel la aleja de Antonio llevándosela a vivir al extranjero. Da a luz a unos cuates.
Vive con dolor la separación del hombre al que ama, pero respeta la decisión de su esposo consciente de su culpa. Para mitigar su tristeza se convierte en una talentosa escritora, y firma sus trabajos bajo un seudónimo para proteger su identidad.
Tras la muerte de Samuel, decide regresar al lado de Antonio y realizar su amor convirtiéndose en la madrastra de Alex. Se entrega a él como una madre de verdad y también cuida y ama a sus hijos legítimos.
Poco a poco, sin darse cuenta, se enamora de un hombre más joven; Fernando, amigo de Alex, a quien solo consideraba un buen amigo. Tiene una fuerte lucha interna pues no concibe que ella, siendo una mujer mayor, pueda tener una relación con él. Fernando consigue cautivarla cada día más, hasta que no le queda más remedio que rendirse a sus sentimientos, pero mantiene oculto su romance por temor a las críticas y el rechazo de sus hijos.
Sufre los embates y recriminaciones de estos al enterarse de su verdadero origen: se siente terriblemente culpable con Bruno y Raquel a quienes trata de agradar en todo, cayendo presa de sus manipulaciones. Hasta que decide liberarse y vivir a plenitud su propia vida.












